El 23 de noviembre de 2014, el GP de Abu Dabi fue la última carrera de Jean-Éric Vergne, Adrian Sutil y Kamui Kobayashi, y la despedida definitiva del equipo Caterham.
La final de la temporada 2014 en Abu Dabi, celebrada el 23 de noviembre, dejó más historias que la lucha por el campeonato. Bajo los focos de Yas Marina, tres pilotos afrontaron su último día en la parrilla, y Caterham completó su última aparición antes de desaparecer de la categoría. Vergne, Sutil y Kobayashi cerraron etapas muy distintas, todas moldeadas por la evolución competitiva y económica de la F1.
Vergne concluía tres temporadas con Toro Rosso. Su rendimiento había sido sólido, especialmente en condiciones cambiantes, pero la estructura del equipo giró de nuevo hacia su cantera, reduciendo sus opciones de continuidad. La cita en Abu Dabi abrió así un periodo de transición hacia otros proyectos.
Sutil afrontaba también un cierre marcado por la dificultad. Sauber había pasado un año sin desarrollo suficiente y con presiones financieras que anunciaban cambios en la alineación. Su último GP fue una muestra más de su constancia en un coche con margen limitado para luchar por puntos.
Kobayashi vivió un camino particular. Regresó con Caterham tras un año fuera, pero se encontró con un equipo en plena crisis. Tras perderse varias rondas, una campaña de financiación permitió al equipo competir una vez más. Su presencia en la parrilla representó un esfuerzo colectivo por mantener vivo el proyecto hasta el final, aunque el japonés no pudo completar la carrera por problemas técnicos.
Mientras los tres completaban sus últimas vueltas, Caterham mostró la determinación que lo había caracterizado desde su debut. Aunque la temporada había sido extremadamente complicada, el equipo se despidió de forma digna. Abu Dabi 2014 quedó como un episodio donde varias trayectorias confluyeron en un mismo cierre, justo cuando la F1 se preparaba para una nueva etapa en 2015.
