El 15 de diciembre de 2014 Esteban Gutiérrez fue nombrado piloto de pruebas y reserva de Ferrari para 2015, ocupando el rol que había seguido a Jules Bianchi.
La decisión de Ferrari de incorporar a Esteban Gutiérrez respondió a la necesidad de reforzar su estructura técnica antes de una temporada exigente. El equipo buscaba un piloto con experiencia reciente en F1 y capaz de aportar datos limpios tanto en el simulador como en jornadas limitadas de pista. Gutiérrez encajaba por su enfoque metódico y su capacidad para interpretar el comportamiento del coche.
El nombramiento llegó en un contexto sensible tras la ausencia prolongada de Bianchi, que dejó un vacío en el proceso de desarrollo. La familiaridad de Gutiérrez con la unidad de potencia Ferrari durante su etapa en Sauber facilitó su integración y mantuvo referencias consistentes para los ingenieros.
El puesto también tenía valor estratégico. Ferrari necesitaba un reserva que no interfiriera en los programas de Vettel y Räikkönen, pero que ofreciera correlaciones fiables entre simulador y pista. El estilo ordenado del mexicano ayudaba a detectar variaciones de equilibrio y patrones de desgaste.
Aunque la función era poco visible, reforzó la base operativa de Ferrari y permitió a Gutiérrez permanecer ligado a la élite en un mercado con pocas vacantes.
