El 14 de diciembre de 2007 McLaren emitió una disculpa tras admitir una difusión interna mayor de datos de Ferrari.
La disculpa pública emitida por McLaren el 14 de diciembre de 2007 supuso un punto de inflexión en el caso Spygate. El equipo reconoció que la información de Ferrari había circulado más ampliamente de lo declarado, lo que reavivó dudas sobre sus procesos internos. El gesto buscaba rebajar la tensión acumulada durante una temporada marcada por la controversia.
La declaración atendía la inquietud de la FIA de que la investigación no hubiera captado todo el alcance del uso de datos. McLaren trató además de ofrecer estabilidad antes de 2008 y de reconocer la posición de Ferrari, aunque la existencia de un beneficio deportivo directo siguiera siendo objeto de debate.
El episodio destacó la importancia de la propiedad intelectual en una época de conceptos aerodinámicos cada vez más parecidos. Incluso pequeñas filtraciones podían influir en líneas de desarrollo. El equipo introdujo a continuación controles más estrictos para ajustarse a las expectativas regulatorias.
La FIA reaccionó con rapidez. Al pedir que se cancelara la audiencia del Consejo Mundial prevista para febrero de 2008, dio por concluido el caso. Con ello se disipó la amenaza de nuevas sanciones y la Fórmula 1 pudo pasar página tras un año tenso. La disculpa se convirtió en el cierre definitivo de un asunto que había puesto en cuestión la integridad del campeonato.
