El 4 de diciembre de 2009 se confirmó que Kimi Räikkönen correrá con Citroën y Red Bull en el WRC 2010 tras fracasar su posible regreso a McLaren en la Fórmula 1.
El 4 de diciembre de 2009 se confirmó la transición de Kimi Räikkönen al Mundial de Rally, un giro poco habitual para un campeón del mundo de Fórmula 1 en activo. Tras su salida de Ferrari, mantuvo conversaciones con McLaren sobre un regreso, pero las negociaciones se rompieron por cuestiones comerciales. Eso abrió la puerta a una alternativa que llevaba tiempo considerando. El proyecto Citroën–Red Bull le ofrecía una estructura sólida para debutar en una temporada completa.
El paso representaba un cambio estratégico. El WRC exige gestionar tramos imprevisibles, variaciones constantes de agarre y el uso de notas detalladas. La clave es la adaptación instantánea, no la precisión repetitiva asociada a los monoplazas modernos. La habilidad natural de Räikkönen para controlar el coche hizo que la transición resultara viable pese a la complejidad del aprendizaje.
Citroën decidió alinearlo en un C4 WRC, una señal clara de confianza en su potencial. Red Bull, por su parte, amplió su presencia mediática más allá de la Fórmula 1. La operación cumplía objetivos tanto deportivos como comerciales.
La confirmación inauguró una etapa distinta más que un cierre definitivo a los monoplazas. Mostró cómo algunos pilotos de élite optan por desafíos fuera del marco conocido, incluso con opciones de continuidad. Su llegada al WRC amplió la idea de hacia dónde puede evolucionar una carrera en lo más alto del automovilismo.
