El 12 de diciembre de 2021, Kimi Räikkönen corrió su última carrera de Fórmula 1, cerrando una trayectoria definida por velocidad y sobriedad.
La despedida de Kimi Räikkönen el 12 de diciembre de 2021 puso fin a una de las carreras más duraderas y singulares de la categoría. Su última actuación con Alfa Romeo en Abu Dabi fue discreta, en línea con una trayectoria en la que destacó más la eficacia que la grandilocuencia. Se marchó como el piloto con más Grandes Premios disputados.
Su estilo siempre se apoyó en su capacidad natural para hacer rotar el coche incluso con un tren trasero delicado. Gracias a ello mantuvo competitividad en las eras V10, V8 e híbrida. Su título de 2007 se cimentó en un paso constante y un uso preciso del neumático cuando el margen estratégico era mínimo.
En 2021, su función era la de referencia técnica dentro de Alfa Romeo. Valoraban su lectura del agarre y de la tracción, así como su capacidad para evaluar el comportamiento en stint. Varios jóvenes estudiaban sus datos para entender cómo estabilizaba la entrada de curva sin castigar las gomas.
Una avería en los frenos terminó su última carrera antes de tiempo, pero el momento reflejó su personalidad: sin estridencias, sin buscar foco. Su ausencia dejó un hueco en un paddock acostumbrado a su franqueza seca.
Räikkönen se marchó igual que compitió: directo, eficiente y sin adornos, dejando un legado de claridad y velocidad.
