El 22 de noviembre de 2014, Daniel Ricciardo y Sebastian Vettel fueron descalificados de la clasificación por usar alerones delanteros demasiado flexibles.
La clasificación del final de temporada 2014 dio un giro inesperado el 22 de noviembre cuando Red Bull perdió a ambos pilotos del resultado oficial. Daniel Ricciardo y Sebastian Vettel habían logrado la quinta y sexta posición, pero la inspección técnica detectó una flexión excesiva en los alerones delanteros de sus RB10.
La FIA examinó principalmente el comportamiento de las zonas exteriores del alerón bajo carga. Las pruebas concluyeron que la deformación superaba los límites permitidos, lo que podía suponer una ventaja aerodinámica. Red Bull aceptó la decisión y admitió que las piezas no cumplían la normativa ese día.
La descalificación envió a ambos pilotos al fondo de la parrilla para la decisiva carrera de Yas Marina. La situación alteró el orden competitivo detrás de los Mercedes y añadió un matiz especial para Vettel, que disputaba su última carrera con el equipo.
